Si. Desde la década de los `70 que el principio de autonomía, junto al de beneficiencia, justicia y no maleficencia, han sido el centro del debate bioético. Por un lado está la "horizontalización" en la relación médico paciente, lo que implica una mayor participación de éste en las decisiones relacionadas a su salud. Por otro lado, está la falta de consenso en relación a la conveniencia de una u otra forma de parto, hecho que no confiere autoridad al médico para recomendar una de ellas desde el punto de vista médico, a una mujer sana. Finalmente, es la involucrada quien tiene la capacidad de elegir. Ésto es autonomía.
Me parece que, como dice Loreto, la relación médico paciente se ha transformado de paternalista a una más par a par. Esto ha provocado que los médicos, en nuestros tiempos, respeten profundamente la autonomía de las pacientes. Personalmente, me parece que sería bueno en esta paciente darle una opinión personal sobre qué vía uno utlizaría si fuese ella y darle los pro y los contras de ambas opciones. Sin embargo, a pesar de que la madre tiene autonomía aun asi tiene un conocimiento limitado y con un sesgo claro debido a que solo conoce malas experiencias del parto vaginal y no todas las experiencias posibles. Vale la pena entonces conversar con la paciente y si podemos, aceptar su decisión o derivarla a otro médico.
En este caso deben contraponer lo que es el curso oficial de obstetricia y sus contenidos con la doctrina de la bioética. ¿En obstetricia les dijeron que era lo mismo un parto que una cesarea?
No, una cosa es el parto vaginal y otra cosa muy distinta es la cesárea.
Si nos referimos a nuestras clases de ginecología y obstetricia, la paciente NO TIENE indicación de cesárea y si ella fuera una parturienta del sistema público lo más seguro es que terminaría en un parto vaginal. Por otra parte, la bioética nos enseña a respetar los principios (No maleficencia, justicia, autonomía y benefcencia) por lo que ella debería elegir, según este punto de vista. Sin embargo, y como ya había dicho anteriormente, "a pesar de que la madre tiene autonomía aun asi tiene un conocimiento limitado y con un sesgo claro debido a que solo conoce malas experiencias del parto vaginal y no todas las experiencias posibles. Vale la pena entonces conversar con la paciente y si podemos, aceptar su decisión o derivarla a otro médico". Para precisar más en mi apreciación, personalmente me pongo en dos escenarios: 1) En el sistema público se haría un parto vaginal aunque la madre quiera una cesárea 2) En el sistema privado, dependiendo de los puntos de vista del obstetra, probablemene existe la posibilidad de hacerle una cesárea. Si yo fuera la obstetra, le diría las inmensas ventajas que tiene, a mi parecer, el parto vaginal po sobre la cesárea, temas que abordaremos en otro punto de la discusión. Si la madre no accediera al parto vaginal, la derivaría.
Yo estoy de acuerdo con Marcela, pues, el parto vaginal es la vía más adecuada, natural y biológicamente creada para que un feto nazca, sino, como escuché recientemente a un Obstetra decir, tendríamos un "velcro en forma de incisión de Pfannestiel en el hipogastrio".... da para una larga discusión, que lleva incluso a mencionar a Darwin y su Teoría de la Selección Natural...
Aún respetando la autonomía de la paciente, no sería tan tajante como para derivarla si se opone en primera instancia a un parto vaginal, antes me dedicaría a ofrecerle toda la información y herramientas para su tranquilidad, sobretodo si confía en mi, como su Obstetra.
Con todo esto, si aún desea una Cesárea, buscaría apoyo en mi equipo de trabajo, convocando a una reunión en que se discuta el riesgo/beneficio de ÉSTA paciente en particular, para ofrecerle, la mejor opción.
Finalmente, y como señala Loreto, es la involucrada quien tiene la capacidad de elegir.
mmmm...yo creo que en este caso prima el principio de autonomia de la madre. Frente a la posibilidad de elegir (pues suponemos que la paciente esta inserta en un sistema de salud que asi lo permita), entre un parto vaginal o cesarea, es la madre la indicada para tomar la ultima desicion ,eso si, informandole tanto los riesgos y beneficios de ambos procesos. Informarle que la cesarea conlleva una mortalidad materna 4 a 5 veces mayor que el parto vaginal, que los riesgos de infeccion y de endometritis tambien son mas elevados, pero de todas maneras muy bajos en ambas. Si existen ambos metodos, y los dos son relativamente seguros, la madre debe tener la opcion de elegir.
Comparto la mayoría de las opiniones aquí vertidas, pero quisiera ver el problema desde el punto de vista de la Ética de los mínimos y máximos.
Con respecto a esto, el acceder a realizar una cesárea en pro de la autonomía de la paciente, un máximo, implicaría quizás pasar por encima del mínimo de la no maleficencia, ya que la cesárea en sí es un procedimiento muy riesgoso, mucho más que el parto vaginal. También se vería afectado el otro mínimo, la justicia, ya que se estaría utilizando un recurso que pudiese ser requerido para una embarazada que realmente lo tenga indicado.
Por lo tanto no se debería realizar dicho procedimiento si no está indicaco correctamente.
Entonces ¿qué nos queda hacer?. Tal como se dijo anteriormente, la paciente debe entender que la cesárea es mucho más peligrosa y se asocia a más complicaciones que el parto vaginal; si la palabra del médico no es suficiente se le puede demostrar con investigaciones sobre el tema. Además le sugeriría que converse más con sus colegas, ya que me parece extraña su percepción parcial y poco real de la situación actual de las demandas.
Lo que comenté anteriormente es sólo un análisis, ya que mi postura sería efectuar la cesárea una vez que la paciente, en pleno conocimiento de los riesgos de una u otra alternativa, así lo decida. Ello considerando, tal como dijo Raúl, que las cifras no son tan distintas y que lo más probable es que sea una paciente del sistema privado.
Es innegable la Autonomía que tiene la paciente de decidir entre una cesárea o un parto vaginal. Sin embargo creo que el médico debiera explicar detalladamente los pros y contras de ambos procedimientos, considerando que la paciente debiera tener la capacidad cognocitiva de comprender cada una de las razones. Y por ello tomar la mejor desición en beneficio de su Hijo y su capacidad física, y por ningun motivo influida por miedos heredados por amigas o conocidas. A pesar de considerar (personalmente) que una cesárea es un metodo absolutamente invasivo y riesgoso (partiendo de la base de que la paciente tiene todas las condiciones para tener un parto vaginal) Creo que el médico debe respetar la decisión de la paciente. Debo hacer notar que existe en el sistema público de salud un beneficio llamado PAD, en el cual se paga de manera anticipada la atención y que permite que beneficiarias de FONASA sean atendidas en Clínicas Privadas, pagando de manera anticipada el parto o cesárea.
La autonomía no es invocable en este caso. Autonomía no es el derecho del paciente a hacer lo que se le antoje. La autonomía sólo entra en juego cuando hay un conflicto entre los valores o principios del apciente y los del equipo o persona tratante. En este caso lo que la paciente tiene es ignorancia y, sobre todo, temor. Ambas cosas son legítimas, pero no determinarán la conducta del médico. Ella estará determinada en este caso por lo que el propio médico crea que es lo mejor.
Yo creo que si tomamos en cuenta que la paciente esta con mucho temor, tal vez no esta capaacitada para hacer ejercicio de su autonomia. De todas formas, el principio de autonomia se puede respetar siempre que no pase a llevar los principios de no maleficencia y justicia; y llegar y hacer la cesárea esl más riesgoso y más costoso que un parto vaginal, por lo cual no respeta ni el el principio de no maleficencia ni de justicia. Habría que buscar una solución en que se tratara de respetar lo más posible su autonomia y tratar de educar a la paciente sobre los riesgos de la cesárea y los beneficios del parto vaginal, sin acceder inmediatamente a la petición de la paciente; siempre respetando los principios de no maleficncia y justicia.
Hola grupo un poco tarde he llegado...pero creo que este caso fue ya ampliamente debatido en nuestro seminario. Nos quedo claro que el curso que mas respetaba principios y consecuencias, era intentar tranquilizar a la madre, desarrollando al maximo la relacion medico paciente, para persuadirla de al menos intentar un parto vaginal. de esta forma respetabamos tanto la no malef como la justicia. Quizas tambien la autonomia y la beneficencia, en la medida que la paciente comprenda toda la informacion y se maneje adecuadamente su miedo y angustia.
Si. Desde la década de los `70 que el principio de autonomía, junto al de beneficiencia, justicia y no maleficencia, han sido el centro del debate bioético. Por un lado está la "horizontalización" en la relación médico paciente, lo que implica una mayor participación de éste en las decisiones relacionadas a su salud. Por otro lado, está la falta de consenso en relación a la conveniencia de una u otra forma de parto, hecho que no confiere autoridad al médico para recomendar una de ellas desde el punto de vista médico, a una mujer sana. Finalmente, es la involucrada quien tiene la capacidad de elegir. Ésto es autonomía.
ResponderEliminarMe parece que, como dice Loreto, la relación médico paciente se ha transformado de paternalista a una más par a par. Esto ha provocado que los médicos, en nuestros tiempos, respeten profundamente la autonomía de las pacientes. Personalmente, me parece que sería bueno en esta paciente darle una opinión personal sobre qué vía uno utlizaría si fuese ella y darle los pro y los contras de ambas opciones. Sin embargo, a pesar de que la madre tiene autonomía aun asi tiene un conocimiento limitado y con un sesgo claro debido a que solo conoce malas experiencias del parto vaginal y no todas las experiencias posibles. Vale la pena entonces conversar con la paciente y si podemos, aceptar su decisión o derivarla a otro médico.
ResponderEliminarEn este caso deben contraponer lo que es el curso oficial de obstetricia y sus contenidos con la doctrina de la bioética.
ResponderEliminar¿En obstetricia les dijeron que era lo mismo un parto que una cesarea?
No, una cosa es el parto vaginal y otra cosa muy distinta es la cesárea.
ResponderEliminarSi nos referimos a nuestras clases de ginecología y obstetricia, la paciente NO TIENE indicación de cesárea y si ella fuera una parturienta del sistema público lo más seguro es que terminaría en un parto vaginal. Por otra parte, la bioética nos enseña a respetar los principios (No maleficencia, justicia, autonomía y benefcencia) por lo que ella debería elegir, según este punto de vista.
Sin embargo, y como ya había dicho anteriormente, "a pesar de que la madre tiene autonomía aun asi tiene un conocimiento limitado y con un sesgo claro debido a que solo conoce malas experiencias del parto vaginal y no todas las experiencias posibles. Vale la pena entonces conversar con la paciente y si podemos, aceptar su decisión o derivarla a otro médico". Para precisar más en mi apreciación, personalmente me pongo en dos escenarios:
1) En el sistema público se haría un parto vaginal aunque la madre quiera una cesárea
2) En el sistema privado, dependiendo de los puntos de vista del obstetra, probablemene existe la posibilidad de hacerle una cesárea.
Si yo fuera la obstetra, le diría las inmensas ventajas que tiene, a mi parecer, el parto vaginal po sobre la cesárea, temas que abordaremos en otro punto de la discusión. Si la madre no accediera al parto vaginal, la derivaría.
Saludos
Yo estoy de acuerdo con Marcela, pues, el parto vaginal es la vía más adecuada, natural y biológicamente creada para que un feto nazca, sino, como escuché recientemente a un Obstetra decir, tendríamos un "velcro en forma de incisión de Pfannestiel en el hipogastrio".... da para una larga discusión, que lleva incluso a mencionar a Darwin y su Teoría de la Selección Natural...
ResponderEliminarAún respetando la autonomía de la paciente, no sería tan tajante como para derivarla si se opone en primera instancia a un parto vaginal, antes me dedicaría a ofrecerle toda la información y herramientas para su tranquilidad, sobretodo si confía en mi, como su Obstetra.
Con todo esto, si aún desea una Cesárea, buscaría apoyo en mi equipo de trabajo, convocando a una reunión en que se discuta el riesgo/beneficio de ÉSTA paciente en particular, para ofrecerle, la mejor opción.
Finalmente, y como señala Loreto, es la involucrada quien tiene la capacidad de elegir.
mmmm...yo creo que en este caso prima el principio de autonomia de la madre. Frente a la posibilidad de elegir (pues suponemos que la paciente esta inserta en un sistema de salud que asi lo permita), entre un parto vaginal o cesarea, es la madre la indicada para tomar la ultima desicion ,eso si, informandole tanto los riesgos y beneficios de ambos procesos. Informarle que la cesarea conlleva una mortalidad materna 4 a 5 veces mayor que el parto vaginal, que los riesgos de infeccion y de endometritis tambien son mas elevados, pero de todas maneras muy bajos en ambas. Si existen ambos metodos, y los dos son relativamente seguros, la madre debe tener la opcion de elegir.
ResponderEliminarComparto la mayoría de las opiniones aquí vertidas, pero quisiera ver el problema desde el punto de vista de la Ética de los mínimos y máximos.
ResponderEliminarCon respecto a esto, el acceder a realizar una cesárea en pro de la autonomía de la paciente, un máximo, implicaría quizás pasar por encima del mínimo de la no maleficencia, ya que la cesárea en sí es un procedimiento muy riesgoso, mucho más que el parto vaginal. También se vería afectado el otro mínimo, la justicia, ya que se estaría utilizando un recurso que pudiese ser requerido para una embarazada que realmente lo tenga indicado.
Por lo tanto no se debería realizar dicho procedimiento si no está indicaco correctamente.
Entonces ¿qué nos queda hacer?. Tal como se dijo anteriormente, la paciente debe entender que la cesárea es mucho más peligrosa y se asocia a más complicaciones que el parto vaginal; si la palabra del médico no es suficiente se le puede demostrar con investigaciones sobre el tema. Además le sugeriría que converse más con sus colegas, ya que me parece extraña su percepción parcial y poco real de la situación actual de las demandas.
Lo que comenté anteriormente es sólo un análisis, ya que mi postura sería efectuar la cesárea una vez que la paciente, en pleno conocimiento de los riesgos de una u otra alternativa, así lo decida. Ello considerando, tal como dijo Raúl, que las cifras no son tan distintas y que lo más probable es que sea una paciente del sistema privado.
ResponderEliminarEs innegable la Autonomía que tiene la paciente de decidir entre una cesárea o un parto vaginal. Sin embargo creo que el médico debiera explicar detalladamente los pros y contras de ambos procedimientos, considerando que la paciente debiera tener la capacidad cognocitiva de comprender cada una de las razones. Y por ello tomar la mejor desición en beneficio de su Hijo y su capacidad física, y por ningun motivo influida por miedos heredados por amigas o conocidas. A pesar de considerar (personalmente) que una cesárea es un metodo absolutamente invasivo y riesgoso (partiendo de la base de que la paciente tiene todas las condiciones para tener un parto vaginal) Creo que el médico debe respetar la decisión de la paciente.
ResponderEliminarDebo hacer notar que existe en el sistema público de salud un beneficio llamado PAD, en el cual se paga de manera anticipada la atención y que permite que beneficiarias de FONASA sean atendidas en Clínicas Privadas, pagando de manera anticipada el parto o cesárea.
La autonomía no es invocable en este caso.
ResponderEliminarAutonomía no es el derecho del paciente a hacer lo que se le antoje.
La autonomía sólo entra en juego cuando hay un conflicto entre los valores o principios del apciente y los del equipo o persona tratante.
En este caso lo que la paciente tiene es ignorancia y, sobre todo, temor.
Ambas cosas son legítimas, pero no determinarán la conducta del médico. Ella estará determinada en este caso por lo que el propio médico crea que es lo mejor.
Yo creo que si tomamos en cuenta que la paciente esta con mucho temor, tal vez no esta capaacitada para hacer ejercicio de su autonomia.
ResponderEliminarDe todas formas, el principio de autonomia se puede respetar siempre que no pase a llevar los principios de no maleficencia y justicia; y llegar y hacer la cesárea esl más riesgoso y más costoso que un parto vaginal, por lo cual no respeta ni el el principio de no maleficencia ni de justicia.
Habría que buscar una solución en que se tratara de respetar lo más posible su autonomia y tratar de educar a la paciente sobre los riesgos de la cesárea y los beneficios del parto vaginal, sin acceder inmediatamente a la petición de la paciente; siempre respetando los principios de no maleficncia y justicia.
Hola grupo
ResponderEliminarun poco tarde he llegado...pero creo que este caso fue ya ampliamente debatido en nuestro seminario. Nos quedo claro que el curso que mas respetaba principios y consecuencias, era intentar tranquilizar a la madre, desarrollando al maximo la relacion medico paciente, para persuadirla de al menos intentar un parto vaginal. de esta forma respetabamos tanto la no malef como la justicia. Quizas tambien la autonomia y la beneficencia, en la medida que la paciente comprenda toda la informacion y se maneje adecuadamente su miedo y angustia.
Eche de menos comentarios de la Alejandra.
Dra Titi